El conflicto en un guión corto

Hace ya casi un año en un curso de guión, los profesores no se cansaban de repetirnos que en una historia para un guión tanto en largometraje como en cortometraje, debía haber siempre para que la historia funcionase, algún conflicto.

Sin conflicto, decían, no hay gancho. Fue entonces cuando comprendí que las historias que acostumbraba a escribir no tenían ese conflicto del que hablaban ya que en lo que me basaba para escribir mis primeros guiones era en finales sorpresivos. Al menos es lo que a mi me gustaba pero reconozco que debe haber conflicto para que el espectador se entretenga viendo la historia y tenga que verla sin más esperando el final. No tendría sentido.

Sin embargo, creo que como en todo, hay excepciones y es que hay algunos cortos que por su naturaleza o su tiempo (muy corto) no requieren o al menos esa es mi opinión, de un conflicto propiamente dicho. Lo que no creo es que se deba caer en el error de sistematizar algo.

Por ejemplo, que siempre haya conflicto, con lo que un corto de 1 minuto se tendría que alargar a 5 minutos para que se pudiera contar dicho conflicto. En definitiva, creo que es factible que haya historias que pueden contar una anécdota de 30 segundos, o pocos minutos sin que el personaje tenga que solventar un problema, simplemente contando algo que ocurre.

En el arte de la narración audiovisual y de la conclusión de la historia estará que el espectador se quede con buena o mala impresión de lo que ha visto.