Hoy en dÃa es difÃcil que una pelÃcula o programa de televisión prescinda de la famosa tela verde o azul para fundir con fondos virtuales o de vÃdeos de otros escenarios.
El chromakey siempre ha tenido unas complicaciones asociadas a su forma de trabajar. Para resumir, un chroma trata de aislar ciertas áreas de un vÃdeo por medio del color para después poder fundirlo con otra fuente de vÃdeo. Para ello se procura que en el área a eliminar predomine un color único y con ninguno o poco rango de variedad en su tonalidad y luminosidad.
En la práctica eso es muy complicado ya que hay que iluminar la escena con intención de evitar sombras y sobreexposiciones, además de iluminar de forma correcta la parte de la escena que está en el mismo sitio pero que se quiere mantener.
En muchas ocasiones se usa una tela especial con un color concreto, azul cián o un verde de un tono muy claro. La tela se puede transportar fácilmente, se puede doblar para redondear esquinas y se puede colocar como se necesite en cada momento. El problema que conlleva son las arrugas que puedan crearse y las sombras que pueden generar dichas arrugas. Si no se ilumina todo bien homogéneo, habrá partes de la imagen que no se eliminen bien.
Por todo esto, se ha creado una tela especial por parte de la marca Chromatte, que ha ideado un sistema capaz de salvar el problema de las arrugas y de la iluminación. El kit está compuesto por una tela con microespejos esféricos y de un anillo de leds que se adapta a la óptica de la cámara.
De esta forma, los leds emiten una longitud de onda única en el color elegido, azul o verde, lo que ofrece otra ventaja, transportando la misma tela tienes las dos opciones. La luz emitida por los leds, es reflejada por los microespejos siempre emitiendo el reflejo en la dirección en que reciben la luz, de forma que la cámara siempre captará la misma longitud de onda y por tanto la misma tonalidad de azul o verde, lo cual facilita mucho las cosas frente a la postproducción.