Audio de la videocámara, ¿por qué no?

Siempre he querido hablar de este tema abiertamente y es que en diferentes momentos, cuando nos hemos dispuesto a grabar alguna cosa, ya fuera un corto o cualquier otro proyecto, algunos miembros del equipo con los que me reunía opinaban que había que grabar con un equipo de grabación externo y por lo tanto había que conseguirlo.

Esto no tendría la mayor trascendencia si no fuera porque eran producciones sencillas y teníamos pensado usar videocámaras que ya de por sí registraban audio, por lo que la mayor parte (aunque no sea un experto en audio) de la calidad del audio iba a depender del micrófono y conexiones que se utilizarían.

No estoy en contra de grabar el sonido por separado, de hecho es una forma de controlarlo mejor pero creo que aprovechar el audio de la cámara tiene sus ventajas, sobre todo como ya he dicho anteriormente, en producciones de muy bajo presupuesto en las que el resultado tampoco es malo.

Las ventajas de las que hablaba son que no hay que sincronizar el audio en el montaje, ya tiene buena calidad (en la época digital) y no hay que buscar otro equipo para el rodaje por lo que sale más barato.

De ahí que no entienda porque la gente cuando se intenta hacer algo sencillo se complica la vida intentando adquirir la mejor videocámara, el mejor DAT, los mejores micrófonos, etc. Pero en fin, registrar el audio de una u otra forma es hoy en día, una preferencia al gusto del realizador.